(h)amor amigas: una reivindicación de la amistad en tiempos de amor romántico

por | Jul 10, 2026

(h)amor amigas: una reivindicación de la amistad en tiempos de amor romántico

(h)amor amigas es un volumen colaborativo reúne artículos breves acerca de la amistad y que forma parte de una colección de libros de la editorial ‘Continta me tienes’

En este caso, el volumen que nos ocupa es el noveno, (h)amor amigas. Se trata de una recopilación de escritos en el que varias autoras reflexionan sobre los vínculos entre amigas. Lo hacen con una sensibilidad muy especial, sin perder profundidad ni el toque reivindicativo y de denuncia. Hablan de la amistad no solo como un refugio, sino también como un acto político, como un espacio libre de posesión (contrapuesto a la realidad de algunos vínculos de pareja). Hablan de ella en presente -como un apoyo y un salvavidas- pero también en futuro, hablando de la posibilidad de que la centralidad de la amistad en nuestra vida sea el camino a seguir que nos asegure la felicidad. 

¿Qué distingue una relación de pareja de una amistad?

Una de las reflexiones que atraviesa buena parte del libro y que sirve de punto de partida para muchas de los demás temas que abordan es la diferencia entre un vínculo romántico y un vínculo de amistad. Cuando hablamos de la amistad —si es que hablamos de ella, porque no es un tema al que dediquemos demasiado tiempo—, muchas veces lo hacemos comparándola con las relaciones de pareja. En lugar de preguntarnos qué es una amistad en sí misma, solemos preguntarnos qué es lo que no tiene respecto a una pareja: no hay convivencia, no hay exclusividad, no hay un proyecto de vida compartido o, al menos, no en los términos en los que entendemos una relación amorosa.

En realidad, esta forma de definir las cosas no es exclusiva de la amistad. Es bastante habitual explicar un concepto a partir de aquello que le falta o que lo diferencia de otro. Sin embargo, en el caso de la amistad esto tiene una consecuencia importante: acabamos entendiendo este vínculo siempre en relación con la pareja, como si fuera una versión incompleta o secundaria de ella, en lugar de reconocerla como una relación con identidad y valor propios.

Precisamente eso es lo que cuestionan las autoras de (h)amor amigas. Nos invitan a dejar de pensar la amistad desde la comparación con el amor romántico. Sobre esta diferencia y contraposición escribe Elisa Coll Blanco en (h)amor amigas. Escribe que “estamos aún estúpidamente convencidas de que es el sexo lo que marca la diferencia entre una pareja y una amiga”. Sin embargo, a través de su texto -en el que narra una experiencia personal- explica que muchas veces es mucho más complejo. Menciona la “intimidad” y la “vulnerabilidad total” como lo verdaderamente determinante.  Y en relación con esta diferenciación entre el vínculo de la amistad y el de la pareja, las autoras de estos ensayos están de acuerdo en que la amistad se caracteriza por una libertad que los vínculos de pareja no suelen conllevar. 

Libertad y alteridad en la amistad

Sara Torres escribe que la libertad, la alteridad o la diferencia no hieren cuando se trata de una amistad. Escribe: “No necesito que seas “lo mio” para que el sentido de mi vida se sostenga. Aún así, sostienes mi vida, y la idea de tu existencia es mi esperanza”. 

Para explicar la relación que tradicionalmente se ha establecido entre el amor de pareja y la posesión, Sara Torres recurre a una reflexión de Simone Weil: «El apego no es otra cosa que la insuficiencia para sentir la realidad. Nos asimos a la posesión de una cosa porque creemos que si dejamos de poseerla deja de existir». Con esta idea, Weil sugiere que muchas veces confundimos el amor con la necesidad de retener o controlar al otro. El miedo a perder a la persona amada nos lleva a creer que solo seguirá formando parte de nuestra vida si podemos ejercer algún tipo de dominio sobre ella. Es decir, el apego se convierte en una forma de posesión nacida de la inseguridad y del temor a la pérdida.

Frente a esta concepción, Sara Torres propone redefinir el apego para separarlo de la lógica de la posesión. Según la autora, poseer significa “querer mantener un control o una influencia constante sobre aquello que se ama”, de modo que el vínculo deja de basarse en el respeto por la autonomía del otro y pasa a fundamentarse en la necesidad de asegurarlo o conservarlo. Sin embargo, Torres sostiene que es posible construir relaciones en las que exista apego sin que este implique control.

Para ello pone como ejemplo la amistad. En una amistad sana existe un fuerte vínculo afectivo y un compromiso mutuo, pero ese apego no suele traducirse en el deseo de limitar la libertad del otro. Cada persona puede desarrollar su propia vida, establecer nuevas relaciones o tomar decisiones sin que ello sea interpretado como una amenaza para el vínculo. Por eso afirma que, en la «amistad alegre», el apego no se convierte en posesión, sino que permite que ambas personas sigan creciendo y desarrollándose plenamente. De este modo, Torres plantea que las relaciones de pareja deberían inspirarse en este modelo: un amor basado en el cuidado, el afecto y la libertad, y no en el control o la apropiación de la otra persona.

De hecho, Sara Torres va más allá, y se pregunta por la posibilidad de otorgar a la amistad un papel más central en nuestras vidas. Escribe que puede que sea la amistad, y no el amor-pareja, el “modo relacional que asegure una supervivencia alegre”. Y es que dice que de hecho ya lo hace, que recurrimos a ella (a la amistad) “después del fracaso de la fantasía romántica. Acudimos a ser salvadas por la amistad”. En este sentido, habla de la posibilidad de construir vida con las amigas, pero construir de verdad, yendo más allá de “los ratos libres que deja la familia”. 

Reorganizar la amistad en nuestra vida 

Sara Torres no es la única que menciona esta reorganización del papel de la amistad en nuestra vida, Alicia Valdés habla sobre cómo “la conversación sobre la amistad es un elemento clave para poder realizar un necesario desplazamiento de los sistemas afectivos heteronormativos de la pareja y la familia como centro de nuestra vida”. 

Pero esta autora va más allá. A través de Aristóteles expone la dimensión política de la amistad. Y es que este filósofo griego “conceptualizaba la amistad como aquello que está necesariamente ligado a la política”. Valdés entiende la amistad como “un espacio seguro desde el que luchar y cuidarnos de aquellas estructuras que nos violentan y nos hacen daño. De hecho, habla de la “amistad radical”, que define como “un lazo y acción afectiva que busca generar un espacio de cuidado y protección ante lo hostil y violento del mundo que habitamos, pero también un espacio desde el que desafiar esta normalidad”.

Estos no son los únicos temas que tratan las autoras a través de sus escritos.  También hablan del flechazo entre amigas, sobre la espontaneidad y la naturaleza cambiante de las amistades, el tabú que supone mantener una amistad con una expareja o del dolor que provoca la ruptura de una amistad

En definitiva, las autoras reivindican que se hable más de amistad, y que haya más literatura sobre ella. Aseguran que es uno de los vínculos menos explorados por la literatura, y justo por eso os recomendamos este libro.

Anabel Cuevas Vega

@anabelcvs | Periodista y humanista por la Universidad Carlos III de Madrid. Escribe en varios medios de comunicación sobre filosofía, feminismos y análisis con perspectiva de género: infoLibre, elDiario.es, Xataka, Leganés Activo o Infoespacial.

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