Maduro responde con exhibición aérea y restricciones a aerolíneas mientras crece la presión en el Caribe
La tensión diplomática y militar entre Estados Unidos y Venezuela aumentó este jueves luego de que el expresidente estadounidense Donald Trump advirtiera que las Fuerzas Armadas actuarán “muy pronto” en territorio venezolano contra supuestos narcotraficantes. Sus declaraciones se produjeron durante una llamada del Día de Acción de Gracias con militares desplegados en operaciones marítimas. Washington asegura haber destruido más de 20 lanchas, la mayoría venezolanas, y provocado más de 80 muertes desde el 1 de septiembre, en el marco de sus operativos en el Caribe y el Pacífico. Caracas interpreta estas acciones como un intento directo de desestabilización y un paso más hacia un posible derrocamiento de su gobierno.
En respuesta, el presidente Nicolás Maduro ordenó exhibir la fortaleza de la Aviación Militar Bolivariana, instando a las tropas a defender el territorio nacional. Durante un acto militar por los 105 años de la Aviación, Maduro exigió que la Fuerza Aérea se mantuviera “alerta, lista y dispuesta” ante cualquier agresión. En el evento, las unidades militares realizaron ejercicios de intercepción aérea. Por su parte, el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, acusó a varios gobiernos de ser “genuflexos” y de facilitar la militarización del Caribe liderada por Estados Unidos.
El conflicto diplomático coincidió con una crisis en la conectividad aérea de Venezuela. El gobierno venezolano retiró las concesiones de vuelo a Iberia, TAP, Turkish Airlines, Avianca, Latam Colombia y Gol, alegando que dichas compañías se estaban “sumando a las acciones de terrorismo” atribuidas a Estados Unidos. La medida dejó al aeropuerto de Maiquetía operando únicamente con siete salidas y siete llegadas, dificultando el transporte internacional de miles de pasajeros. La IATA solicitó al gobierno venezolano reconsiderar la decisión por el impacto que genera en el sector aeronáutico.
Mientras tanto, varios países reaccionaron a las restricciones. Portugal advirtió que “no cede a amenazas” tras la retirada de la concesión a TAP, mientras Iberia expresó su intención de retomar los vuelos “lo antes posible” cuando existan garantías de seguridad. Este nuevo capítulo de fricciones reafirma el deterioro de las relaciones entre Caracas y Washington, al tiempo que profundiza el aislamiento aéreo de Venezuela y agrava la incertidumbre en la región.






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