El presidente de Estados Unidos afirma que primero debe “arreglar el país” antes de considerar una convocatoria electoral tras la operación militar que detuvo al líder venezolano
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha rechazado este lunes la posibilidad de organizar elecciones en Venezuela a corto plazo tras la operación militar en la que las fuerzas estadounidenses capturaron al presidente venezolano Nicolás Maduro, según declaró en una entrevista con la cadena NBC. Trump afirmó que su prioridad es “arreglar el país” antes de que pueda celebrarse cualquier proceso electoral, y descartó la opción de realizar comicios incluso en un plazo tan breve como un mes. “No se pueden celebrar elecciones. Es imposible que la gente pueda votar”, afirmó el mandatario, quien añadió que la normalización política llevará tiempo.
Las declaraciones de Trump se producen en el contexto de la operación militar que se llevó a cabo el pasado fin de semana en Venezuela y que culminó con la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, por fuerzas estadounidenses, tras un ataque que incluyó incursiones de aviones y tropas en Caracas. El presidente estadounidense ha insistido en que la acción fue necesaria para asegurar una transición segura y estabilizar el país, aunque no ha detallado cómo se concretaría ese proceso ni bajo qué plazos se plantearía la convocatoria de elecciones en el futuro. Trump señaló además que la gestión de Washington en Venezuela incluye un grupo asesor conformado por altos funcionarios como el vicepresidente estadounidense JD Vance, los secretarios Marco Rubio y Pete Hegseth, y su asesor Stephen Miller, aunque aseguró que él mismo es quien tiene la responsabilidad última de la política estadounidense hacia el país caribeño.
En medio de estas afirmaciones, la Presidencia de Venezuela en funciones ha sido asumida por Delcy Rodríguez, quien desempeñaba el cargo de vicepresidenta bajo Maduro y que ha mostrado apertura a cooperar con Estados Unidos, según señaló Trump. La dirigente venezolana fue juramentada como presidenta interina y ha sido mencionada por Trump como posible interlocutora en la transición política. Sin embargo, Rodríguez ha recibido críticas de sectores de la comunidad internacional que consideran ilegítima su proclamación y reiteran la necesidad de respetar la soberanía venezolana y los principios democráticos. Trump ha indicado que está evaluando si mantener o retirar las sanciones impuestas a la dirigente venezolana en función de su cooperación con Washington.
El presidente estadounidense también ha afirmado que Estados Unidos no está en guerra con Venezuela, sino “en guerra con quienes trafican drogas”, aunque sus palabras han generado inquietud y debates sobre la legalidad y las implicaciones de la intervención. Su postura ha recibido tanto apoyos como críticas en el ámbito internacional; algunos líderes regionales y organizaciones han cuestionado la legitimidad del uso de la fuerza y han abogado por una solución pacífica que respete la legalidad internacional y los derechos humanos. La situación política y social en Venezuela continúa siendo altamente compleja, con una transición todavía por definir y la expectativa de que la comunidad internacional siga de cerca los próximos pasos del proceso.




0 comentarios