Las agencias critican que el uso de rostros creados con inteligencia artificial amenaza el futuro del modelaje tradicional
La aparición de dos modelos generadas por inteligencia artificial (IA) en la última edición impresa de la revista Vogue ha generado un intenso debate en el mundo de la moda. Estas imágenes, creadas mediante tecnologías de diseño digital, se presentan como una alternativa para las campañas publicitarias, lo que ha encendido la polémica entre profesionales del sector.
Las agencias de modelos denuncian que el uso de caras y cuerpos virtuales pone en riesgo el trabajo de hombres y mujeres que han construido su carrera en la industria. Consideran que el reemplazo por figuras creadas por ordenador supone un ataque directo a la profesión, especialmente en un contexto donde la moda ya enfrenta retos de sostenibilidad y cambios en los hábitos de consumo.
Por otro lado, defensores de estas tecnologías subrayan que la IA permite abaratar costes y acelerar procesos, lo que resulta atractivo para marcas y medios de comunicación. Además, destacan que estas herramientas ofrecen un amplio margen creativo, abriendo la puerta a campañas innovadoras y a modelos que pueden adaptarse a cualquier estética sin limitaciones físicas. Sin embargo, las agencias alertan sobre el limbo legal en el que se encuentra el sector: actualmente no existe una regulación clara sobre el uso de modelos virtuales ni sobre los derechos de imagen generados por inteligencia artificial.
La polémica llega en un momento en el que la IA avanza en múltiples sectores y, según estudios recientes, más de la mitad de los trabajadores ya emplean herramientas digitales en su día a día. En el caso de la moda, el temor es que la sustitución de personas por entes digitales suponga una pérdida de empleo masiva y un deterioro de la representación real de la diversidad. El debate continúa abierto: algunos lo ven como el futuro inevitable de la industria y otros como una amenaza directa a su supervivencia.






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