Justicia por vulnerabilidad infantil: El Juzgado de lo Penal nº 1 de Madrid ha condenado a dos trabajadoras de la Fundación Gil Gayarre, en Pozuelo de Alarcón, a siete años de prisión por delitos contra la integridad moral de siete menores con discapacidad. Las condenadas, una profesora de pedagogía terapéutica y una auxiliar educativa, humillaron a los niños con expresiones degradantes durante su jornada escolar en 2019.
Las agresiones verbales, como “estás atontado” o “te voy a amargar la vida”, fueron dirigidas a menores con síndrome de Down de entre 7 y 12 años. El comportamiento de las docentes, grabado por los padres de una víctima mediante una grabadora oculta en un peluche, reveló un trato vejatorio sistemático y tono amenazante hacia los menores, vulnerando su dignidad.
La jueza ha determinado que las acusadas actuaron con conocimiento de las limitaciones cognitivas de los alumnos y con intención degradante, causando daños emocionales y retrocesos en su desarrollo. Además de la pena de prisión, se les ha impuesto inhabilitación profesional, la prohibición de acercarse a las víctimas y el pago de indemnizaciones de 5.000 euros a tres de los menores.
El fallo establece también la responsabilidad civil subsidiaria de la Fundación Gil Gayarre, al no acreditar medidas efectivas de control o actuación preventiva. La sentencia considera que no basta con manuales internos, y que hubo falta de vigilancia institucional.
Este caso ha reactivado el debate sobre la protección de menores vulnerables y ha puesto en el centro la necesidad de una respuesta firme ante el abuso en entornos educativos. La resolución supone un precedente claro de justicia por vulnerabilidad infantil, frente a actos que atentan contra los derechos de niños con discapacidad.






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