El refuerzo de profesionales y la renovación del convenio con la Comunidad de Madrid permiten ampliar la atención y mejorar el servicio público
El Centro de Tratamiento de Adicciones (CTA) de Leganés ha alcanzado por primera vez la plantilla completa de profesionales, un hito que ha permitido eliminar las listas de espera y reforzar la atención integral a personas con adicciones. El Ayuntamiento ha incorporado un médico adicional, un cuarto psicólogo, un educador social —figura inexistente hasta ahora—, así como un auxiliar de laboratorio, un conserje y un vigilante permanentes. Esta ampliación responde a la necesidad de adecuar el servicio a la dimensión poblacional del municipio y a la creciente demanda asistencial.
La concejala de Salud, Virginia Benito, ha recordado la situación heredada en el anterior mandato, cuando el centro llegó a permanecer más de 500 días sin médico presencial. Actualmente, el CTA cuenta con dos doctoras, cuatro psicólogas clínicas especializadas en adicciones, dos enfermeras, dos trabajadoras sociales, un educador social y personal administrativo, consolidando un equipo multidisciplinar que permite ofrecer atención continuada y coordinada. Según la edil, este refuerzo supone “un cambio estructural” en la atención pública a las adicciones en Leganés.
Otro de los avances clave ha sido la recuperación y actualización del convenio con la Comunidad de Madrid, mediante el cual el antiguo CAID se ha transformado oficialmente en Centro de Tratamiento de Adicciones. Este acuerdo garantiza estabilidad, recursos y la posibilidad de derivación a otros dispositivos de la red regional cuando los pacientes lo requieren. Además, ha permitido ampliar el abanico de adicciones tratadas, incorporando conductas adictivas como el juego presencial y online, los videojuegos, el uso problemático de redes sociales, la compra compulsiva o las adicciones comportamentales.
El CTA ofrece servicios de información y orientación, diagnóstico y plan terapéutico, seguimiento clínico y atención familiar, además de programas específicos como grupos de ayuda mutua, talleres de neuroestimulación, espacios dirigidos a mujeres, huerto terapéutico y acciones de educación digital para familias. Con esta reorganización, el Ayuntamiento considera que el centro recupera su papel como referente en salud pública, reforzando una atención más humana, accesible y adaptada a las necesidades actuales de la ciudadanía.



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